Esta es la frase que les repetía Carmen, la amable alfarera que abrió su taller a los alumnos/as de 4º A, para hacerles vivir una experiencia inolvidable con la que, una vez más, comprobamos que es posible unir ciencia, plástica, artística y emoción.
En ciencias están trabajando la litosfera y el pasado miércoles 23 de noviembre los alumnos/as se convirtieron, con la ayuda de Carmen, en auténticos artesanos de la arcilla. Tuvieron la suerte de hacer sus propias ánforas en el torno comprobando la suavidad de la arcilla que acariciaba sus manos y como por arte de magia de esa masa húmeda y flexible surgía una bonita vasija que nos quedará de recuerdo.
Fue una clase vivida en directo que no se les olvidará nunca porque lo que se aprende con emoción queda para siempre en el recuerdo. ¡Volverán! Y esta vez para hacer unas bonitas lucernas romanas. Por último, desde el Centro queremos agradecer a Carmen su predisposición y amabilidad por abrir las puertas de su casa a nuestros alumnos/as de 4º.

Para ver más imágenes y vídeos de este taller de arcilla, acceded al Blog de Marian y Juanma: https://cuartoceipquintiliano.blogspot.com.es/









